Con el qEEG podemos cuantificar la función cerebral en una escala temporal de un milisegundo.
Nuestras ondas cerebrales son un marcador biológico que refleja nuestras funciones cerebrales.
Las ondas que recogemos son resultado de la actividad de las redes de neuronas de nuestro córtex, así de cómo estas están conectadas.
Todas las redes neurales funcionan según la ley de la curva de la U invertida, una función sigmoidea. Los outputs del sistema van a depender del nivel de activación del sistema.

¿En qué parte de la curva se encuentra nuestro paciente?
Todos los pacientes van a tener síntomas parecidos a nivel conductual, pero dependiendo del lugar que ocupen en esta curva, van a ser más o menos resolutivos. Por ejemplo el 10 % de la población con T.D.A.H pertenecen al endofenotipo High Beta.
¿Cómo podemos ayudar a nuestros pacientes
a mejorar su calidad de vida? → → → →
Genes + Ambiente → Biomarcadores → Funciones → Síntomas
Siguiendo este orden vamos a conocer el endofenotipo de nuestros pacientes y de esta forma vamos a porderles ayudar mejor. En psiquiatría en la actualidad se diagnostica usando repertorizaciones de síntomas como el DSM-IV o el ICD-10, como hace siglos, pero esto va a ir cambiando en los próximos años. Existen pruebas biomédicas como el qEEG o la resonancia magnética funcional, que van a constituir una revolución en el campo de la salud mental. Cuando conozcamos los biomarcadores característicos de cada individuo, podremos individualizar y diseñar mejores tratamientos (no sólo farmacológicos), obteniendo mejores resultados.